CONSEJO HDADES ALCALA

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MIÉRCOLES CUARESMALES: DOS AÑOS SIN RAFAEL BLANCO GUILLEN, EL SALVADOR DEL CACHORRO.


RAFAEL BLANCO GUILLEN, SIEMPRE EN EL RECUERDO

MAÑANA DE MIÉRCOLES SANTO,
CON SUS MEJORES GALAS
Dos Cuaresmas y Semana Santa sin estar entre nosotros, pero siempre en el recuerdo en nuestra memoria, llevamos ya de la triste perdida del buen amigo y cofrade, devoto de Jesús Cautivo, D. Rafael Blanco Guillén, que hace justo ahora dos años se nos marchó para estar en lo alto de San Sebastián cada Miércoles Santo. Balcón privilegiado para ver salir y entrar a sus amantes titulares de la Hermandad del Cautivo.

No ha sido nada fácil, y verdaderamente complicado a la misma vez, acudir  cada viernes de cuaresma a la lonja de San Sebastián para ver al señor en devoto besapiés y besamanos. Dos estampas mantengo aún en el recuerdo, en mi cartera. Dos estampas que me dio la última vez que tuve la dicha de estar con él, un viernes en San Sebastián. Recuerdos imborrables, que siguen como si de ayer se hubiera tratado. ¡Pero qué va!, son ya dos años sin estar en esa capilla por unas horas al lado tuya. Recordando muchas vivencias y momentos de cualquier Semana Santa.

Un 20 de marzo de 2017, nos mandaste un recado, que aún seguimos haciendo. No hay viernes o miércoles que aparezcas entre nosotros. Recuerdo con especial cariño, cada mañana de Miércoles Santo allí en la escalinata o al lado del Señor, esa sonrisa que siempre le caracterizaba, diciéndome al oído, hoy ya lo puedo decir: “Que alegría más grande es ver salir al Cautivo y a la Señora por las puertas”. Eso me decía para que no dejara de hacerle esas fotos, que después quería tener él en su rinconcito de su hogar. Y yo como buen mandado, siempre le hacía.

Amigo Rafael, quiero que sepas, que esa tradición lo sigo haciendo con tus seres queridos y amigos. Esa estampa al día siguiente está en cada uno de esos corazones que tú bien sabes. Gracias por tanto que me has enseñado a querer al Señor de San Sebastián, gracias por hablarme de ellos como si fueran tus hijos.

Este próximo Miércoles Santo, seguro que volveremos a encontrarnos, tú y yo, y tus seres queridos.  Amigo Rafael, llama a las puertas del cielo, y que se abra de par en par, la lonja de San Sebastián.

Alejandro Calderón Sánchez