COMERCIOS ALCALA

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ALCALÁ OPINA: ¿QUÉ ESTÁ PASANDO CON ALCALÁ?


UNA CIUDAD SECUESTRADA

NUEVA CORPORACIÓN MUNICIPAL 2019-2023
Alcalá de Guadaíra está secuestrada. Lo siento, así hay que decirlo. Secuestrada por gentuza que ha vendido su voto por un trabajo tranquilo y estable, por las familias de éstos, que miran así por el bien de los suyos, pero sobre todo y por encima de todo, está secuestrada por la abstención. O por la desgana, o por la falta de conciencia y amor a nuestro pueblo, o por el poco compromiso, o por el poco sentido de pertenencia, o un poco por todo a la vez. Porque el partido que ha ganado las elecciones lo ha hecho con aproximadamente el 20 % del censo electoral y con el respaldo real de 12 de cada 100 alcalareños de cualquier edad.

Al revuelto de izquierdas lo han votado menos de la mitad y son la segunda fuerza más votada y a los demás, pues eso... 

Qué sí, que los niños no votan, pero que el dato es el que es. Esta desgracia se nota también en el incivismo, en la despreocupación de todo lo que tenga que ver con la ciudad, en el hecho de que cada vez más personas usen Alcalá para dormir y poco más y por tanto, poco le importe tirar un papel al suelo, no recoger la mierda que caga su perro, dejar cada noche (o peor, cada día) la basura en un contenedor reventado o incluso fuera de él, no saber dónde pueden comprar sin cruzar la A-92 o no querer votar en unas elecciones municipales, que al fin y al cabo se las trae al pairo porque aunque duerman aquí, hacen su vida en otro sitio.

Presumir de mayorías, de respaldo popular, de ganar o perder un concejal o de que somos segunda, tercera o cuarta fuerza, es una nimiedad si de verdad analizamos que a la mitad de los habitantes de nuestro pueblo con derecho al voto, nuestro pueblo les importa un pimiento.

Es un mal endémico, generado durante años y por tanto, no tiene solución inmediata. Pero o nos ponemos los alcalareños a ello, o nadie lo hará por nosotros.

Y los políticos menos que nadie. Jamás gobernar una ciudad o pertenecer a una Corporación Municipal ha salido tan barato.

Pablo Rodríguez