PLAN INDUSTRIAL ANDALUCIA

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TRAS 43 AÑOS DE SERVICIO ECHA EL CIERRE UNA EMPRESA ALCALAREÑA


DON CUADRO, Y EL PARAÍSO ALCALAREÑO

Fue en 1977 cuando Leopoldo Ramos Mateos y Presentación Martínez Martínez, abrieron por primera vez las puertas del establecimiento, desde 1995 fueron sus hijos Félix y María del Mar quienes se hicieron cargo del mismo hasta hace unos días.

El cierre de comercios históricos en Alcalá, es una triste noticia para la ciudad. Más cuando existen comercios que llevan 43 años ofreciendo el mejor servicio con las mejores garantías y un excelente trato personalizado. Esos comercios que en antaño, trabajaban mucho y daban seriedad para sacar adelante a una familia, y someter su trabajo a un público cada vez más enloquecido por realizar las compras a través de Internet, y todo lo que le rodea.  

Los orígenes de este negocio que ha cerrado sus puertas hace unos días, en la Plaza del Paraíso, se remonta al año 1977 cuando Leopoldo Ramos y su señora Presentación Martínez inician una andadura, poniendo en marcha una empresa familiar, siendo sus primeros comienzos como papelería. Más tarde añadieron artículos de regalo hasta que finalizaron con la venta de marcos de todo tipo y para todos los bolsillos.

Hasta hace unos días sus hijos Félix y María del Mar Ramos Martínez, abrían su establecimiento con la misma atención y sonrisa de siempre, como si se tratase del primer día laboral. Toda la verdad, de estas pérdidas de comercios tradicionales las tienes los grandes establecimientos y ahora, la nueva moda, de las plataformas digitales, llámense como se llamen, tienen su nuevo público.

El trato de antaño, de seriedad y de experiencia en el sector ya se ha ido diluyendo. El comprar en el mismo establecimiento familiar, de generación a generación, ya ha llegado a su final por culpa de las grandes marcas y las tiendas de las grandes superficies. En definitiva cuesta mucho llevar un comercio tradicional y familiar, ese al que siempre añoraremos pero que desgraciadamente terminan por cerrar sus puertas.

Créanme si no lo digo, pero sin ayuda y sin proyectos de mejoras en el comercio tradicional alcalareño, cuesta demasiado subir tantas cuestas, valga la redundancia, que nunca se ve la cima por mucho que se trabaje y pagando grandes impuestos. La vida es cruel, y la verdad es la que es.

Muchos ánimos, para Félix, María del Mar y toda su familia. ¡¡ Que la vida os enmarque otro destino mejor !!.

Alejandro Calderón Sánchez