CONSEJO HDADES ALCALA

CONSEJO HDADES ALCALA

EN NOMBRE PROPIO – SDB. GUSTAVO MARTAGÓN RUIZ

Gustavo Martagón Ruiz, “ante esta pandemia que estamos pasando, sólo nos queda la Esperanza, que todos saldremos mejor”

El salesiano alcalareño se encuentra en la actualidad en Stockton (California), cumpliendo una evangelización de ese espíritu salesiano que siempre le ha profesado. Muy querido en nuestra ciudad, lleva a gala ese alcalareñismo que muchos deberían profesar.

¿Cómo llevas el confinamiento a nivel personal?

El así llamado “confinamiento” lo voy llevando con paciencia, con una programación personal exigente, pero no exento de preocupación y cierto desasosiego por lo que estamos viviendo y por sus consecuencias en el inmediato futuro.  Sigo las noticias de España y de Estados Unidos y espero que todos estemos a la altura de las circunstancias, especialmente quienes tienen la responsabilidad política de afrontar en primera línea la pandemia y sus efectos.

¿Qué situación existe allí?

La situación que se vive en California, y en la mayor parte de los estados es muy similar a la que estáis viviendo en España: permanencia en los hogares (algo más suave aquí: puedes salir a hacer deporte, a pasear a los niños...), suspensión de encuentros masivos de toda índole, distancia social, medidas higiénicas especiales (en estos los estadounidenses ya tenían muchas costumbres “de atrás”), medidas económicas para paliar la crisis que se avecina.

El número de afectados y de fallecidos es enorme (esta es una nación de más de 300 millones de habitantes). El presidente llegó a decir que morirían más de 100.000 personas (mueren 80.000 cada año de gripe común). Especialmente es llamativa la expansión de la pandemia en la ciudad de Nueva York. En general: normas sociales parecidas, seguimiento mayoritario de esas reglas, preocupación, y cansancio por el confinamiento. Hoy más que nunca “el mundo es un pañuelo”.

¿Estás en permanente contacto con la familia aquí en Alcalá?

Por supuesto. Tengo conexión telefónica con mi hermana, que vive en Sevilla, dos veces por semana; y a través del Watshapp con otros miembros de mi familia. Sé que todos están bien. También mantengo contacto con personas de las diversas Casas salesianas por las que he ido pasando: La Línea, Sevilla, Alcalá, Las Palmas, Cádiz… Puedo decir que no tengo constancia de nadie “cercano” que esté afectado por el Coronavirus. Ciertamente, las circunstancias actuales han propiciado, en general, una relación digital mucho más intensa que la que teníamos hasta la fecha.

¿Cómo es la rutina con este aislamiento?

El día a día es la “gran batalla” que, los que no podemos hacer otra cosa, tenemos entre manos. Siendo una comunidad religiosa pues cuidamos los actos comunitarios: Oración de la mañana, eucaristía diaria, desayuno, almuerzo, oración de la tarde, misa diaria y dominical con las Hermanas Misioneras del Sacro Costato, una congregación que ayuda mucho en nuestro colegio y parroquia de St. Luke (y que viven en el perímetro de los terrenos de la parroquia).

Y a partir de ahí: la programación personal que cada uno pueda elaborar, ya que todo el ministerio sacramental, pastoral, colegial está detenido. Echamos mucho de menos a nuestros grupos parroquiales: hispanos, filipinos, vietnamitas,  a nuestros alumnos y sus familias y a las distintas realidades parroquiales que desempeñan aquí su labor. ¡Todos deseamos que esto pase cuanto antes! Y pedimos a Dios que nos conceda una “santa paciencia” para llevar el día a día. En nuestra oración recordamos habitualmente a los fallecidos a causa del virus, a los que han enfermado de Coronavirus, y a sus familias. Así que ejercitándonos en la esperanza.

Un gran abrazo virtual desde Stockton, en la costa oeste de los Estados Unidos para todos mis paisanos y mi deseo de salud para todos en medio de estos momentos difíciles.

Alejandro Calderón Sánchez