CONSEJO HDADES ALCALA

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LA EDUCACIÓN VISTA EN EL CONFINAMIENTO

Confinamiento Educativo. (1)

En estos últimos días, ha estado en primera plana todo lo relativo a la educación de nuestros niños, jóvenes y adolescentes. Cómo afrontar este último trimestre y cómo afectará al curso siguiente. La ministra y los demás consejeros se afanan por clarificar cómo se procederá en esta inusual situación, que también afecta al sector Educativo y a todos los que pertenecemos a él.

Se han escuchado y leído durante estos días cosas como: promoción automática, aprobado general, y demás titulares sensacionalistas, que lejos de aclarar la situación, solo han conseguido que el trabajo de los directamente implicados se vea enturbiado. Para los que están fuera de este mundo hay que explicar varias cosas, tras las cuales podemos tener una visión más clara de la situación.

Empecemos por la primera, la mayoría de las disposiciones ministeriales han de ser concretadas en las distintas comunidades autónomas, ya que buena parte de las competencias educativas están transferidas, y no digo esto como crítica, sino porque debemos ser cautos con las intenciones, manifestación o interpretaciones de lo dicho en la rueda de prensa de los ministros. Al respecto, he de decir, escuché en más de dos ocasiones a la Sra. ministra, manifestar que ella no ha dicho nada acerca del aprobado general, no obstante, aún asi, seguimos viendo titulares sobre ello.

En el sector educativo estamos acostumbrados a ser cautos y esperar las instrucciones por escrito, pues en ellas se suelen concretar las intenciones y manifestaciones de los dirigentes y no porque cambien profundamente, sino porque las concretan y desarrollan sin que haya lugar a la interpretación extrema.

Pues a pesar de todo esto, nos hemos visto envueltos en una polémica que nada favorece a nuestro trabajo, sobre todo afectando a nuestro alumnado que se ha visto aludido y que les presenta un horizonte, que para nada será el real. ¡Y SÍ! los profesores estamos trabajando, desde casa, pero trabajando. A mí no me acompleja decirlo, no estamos de vacaciones como otros piensan y dicen, estamos al pie del cañón, con los medios de los que disponemos, y sin duda alguna, con más ilusión y empeño que recursos.

Os lo cuento. Estamos trabajando, la mayoría, con nuestros equipos, nuestros móviles, tablets u ordenadores personales, con nuestra propia conexión de internet, con nuestro salón convertido en aula y con nuestras ganas por hacerlo bien. Ésta es la situación de la inmensa mayoría de los docentes que conozco, gente que se está reinventando para mantener el tipo y que no se plantea una derrota, solo una victoria.

En mi particular caso, me ha tocado vivir esta situación y en vez de lamentarme, me lo planteo como una oportunidad de mejora y así lo está siendo. Intento estar atento a las situaciones particulares de mis alumnos, detectando los problemas que ahora han aparecido. La brecha digital ha surgido como la más novedosa de estas situaciones especiales, pero hay otras. Con la brecha digital han aparecido nuevas necesidades que hay que atender con mucha inventiva, pero atender y solucionar es nuestra tarea en el día a día. Llamadas de teléfono, correos electrónicos e incluso WhatsApp, con las familias y el alumnado si es preciso (los míos son mayores).

He aprendido a trabajar detrás de un ordenador y claro que esto jamás sustituirá al contacto directo, que en la educación es fundamental y primordial, pero ante la situación actual, esto mejor que nada. He tenido que aprender a configurar tareas para poner en la plataforma educativa, en vez de explicarlas en el aula, corregir a través de fotos, PDF y Word, en vez de los trabajos en directo y esto siendo profesor de plástica y dibujo técnico (educación plástica, visual y audiovisual) ha sido todo un inconveniente. He aprendido a dar clases por videoconferencia, grabar mis clases para poder tenerlas offline y un larguísimo etcétera, todo esto en un fin de semana.

No obstante, lo más complicado de hacer y no sé si lo estoy consiguiendo, el tiempo lo dirá, es mantener a mis alumnos “enchufados” en el trabajo. Esta situación, está siendo la tarea estrella como tutor de 2º de la ESO. Tenerlos en el trabajo, ayudando a las familias a que no se sientan solas, pues ellas son la segunda pata en este proceso.

Porque en esta situación, al igual que en otra situación normalizada, el proceso educativo a de estar al unísono entre: profesorado, alumnado y familias.


Alejandro Redondo Torres
Profesor de Secundaria y Bachillerato